Salamandra Teduka es blog educativo que trata de ser una fuente de recursos y actividades para niños de 2 a 12 años que puedan emplear tanto en el cole como en casa, pero también para padres y maestros/as que busquen nuevos métodos para llegar a los niños, ayudarles a entender y comprender el mundo divirtiéndose.
Sería estupendo que este fuese un lugar de intercambio de ideas, información y experiencias, un blog participativo que da cabida a todos. Gracias
La dislexia es un trastorno del aprendizaje que supone la dificultad para leer a raíz de problemas para identificar los sonidos del habla y para conocer cómo estos se relacionan con las letras y las palabras (decodificación). La dislexia, que también se denomina «dificultad de lectura», afecta zonas del cerebro que procesan el lenguaje.
Para hacer una clasificación de la dislexia, deberíamos hablar de dos tipos: adquirida y evolutiva.
Adquirida: aparece a causa de una lesión cerebral concreta.
Evolutiva: no hay una lesión cerebral concreta que la haya producido. Es la más frecuente en el ámbito escolar.
Asimismo, otra posible clasificación según los síntomas predominantes del paciente es:
Fonológica o indirecta: se trata del mal funcionamiento de la ruta fonológica. El niño hace una lectura visual y deduce en vez de leer. Por ejemplo, puede leer “casa” en vez de “caso” o “lobo” en vez de “lopo”. Los niños con este tipo de dislexia pueden leer las palabras familiares, pero les resulta difícil leer palabras desconocidas, palabras largas o pseudopalabras.
Superficial: el trastorno se encuentra en el funcionamiento visual, leen utilizando la ruta fonológica. Los niños que la padecen no tendrán problemas a la hora de leer palabras regulares, pero sí a la hora de leer palabras irregulares, por ejemplo, del inglés. Asimismo la velocidad lectora de estos niños disminuye cuando aumenta la longitud de las palabras, cometen errores de omisión, adición o sustitución de letras y suelen confundir palabra homófonas (un ejemplo sería abría o habría).
Mixta o profunda: Están dañados dos procesos de lectura, el fonológico y visual. Provoca que se cometan errores semánticos.
Las personas con dislexia tienen una inteligencia normal y no está relacionado con dificultades en la visión. La mayor parte de los niños con dislexia pueden tener éxito en la escuela con la ayuda de un tutor o de un programa de enseñanza especializado, jamás olvidando el apoyo emocional.
Debemos tener claro que no es una enfermedad, y por tanto no tiene cura, la evaluación e intervención tempranas producen los mejores resultados. En ocasiones la dislexia no se diagnostica durante años y permanece sin identificarse hasta la edad adulta, pero nunca es tarde para buscar ayuda.
Los signos de la dislexia pueden ser difíciles de reconocer antes de que tu hijo comience a ir a la escuela, pero hay algunas señales tempranas que pueden indicar un problema. Una vez que el niño alcanza la edad escolar, es posible que el maestro de tu hijo sea el primero en notar el problema. La gravedad varía, pero la afección suele volverse más evidente cuando el niño comienza a aprender a leer.
Los signos que indican que un niño pequeño podría estar en riesgo de tener dislexia comprenden:
-Tardar en comenzar a hablar
-Aprender palabras nuevas a un ritmo lento
-Problemas para formar palabras adecuadamente, como invertir los sonidos de las palabras o confundir palabras que suenan de forma parecida
-Problemas para recordar o decir el nombre de las letras, los números y los colores
-Dificultad para aprender canciones infantiles o jugar juegos de rima
Una vez que tu hijo esté en la escuela, es posible que los signos y síntomas de la dislexia se hagan más visibles, entre ellos:
-Un nivel de lectura muy por debajo del que se espera para la edad
-Problemas para procesar y comprender lo que escucha
-Dificultad para encontrar la palabra correcta o formular respuestas a preguntas
-Problemas para recordar secuencias de cosas
-Dificultad para ver (y ocasionalmente escuchar) similitudes y diferencias entre letras y palabras
-Incapacidad para pronunciar una palabra desconocida
-Dificultad para deletrear
-Tardar más tiempo del habitual en completar tareas que conllevan leer o escribir
-Evitar actividades que conllevan leer
La dislexia tiende a ser hereditaria, parece estar relacionada con ciertos genes que afectan la forma en la que el cerebro procesa la lectura y el lenguaje, y con factores de riesgo presentes en el entorno, aunque todavía no hay estudios suficientes que lo confirmen.
Ejercicios para dislexia
1. Formando palabras
El niño con dislexia debe seleccionar cada letra en el orden correspondiente para formar una palabra. Trabajará el vocabulario, la heminegligencia y la memoria de trabajo.
2. Discriminación visual de una palabra real
El objetivo de este ejercicio es que el niño consiga discriminar dentro de un grupo de palabras cuál existe realmente.
Ej. ¿Cuál de las siguientes palabras existen “brado”, “Bravo”, “brano o “cravo”?
3. Discriminación de palabras y pseudopalabras
En este caso se trata de identificar una palabra o pseudopalabra entre un conjunto de ellas. En este caso presento un ejemplo de un ejercicio para dislexia de NeuronUP en formato papel. Es útil para trabajar la atención selectiva y la discriminación.
4. Encontrar letras en palabras
En esta actividad hay que encontrar las palabras que tengan las letras indicadas. Es un ejercicio útil para que las personas con dislexia comiencen a discriminar letras y trabajen la atención selectiva. Ej. NIEVE TIENDA CARTEL PLANTA
5. Letras desordenadas
Esta actividad consiste en ordenar las letras para formar una palabra. Trabaja el vocabulario y la memoria de trabajo.
Hay niños que se distraen con un ruido, una luz o con sus propios pensamientos. Les cuesta concentrarse y esto hace que vayan más lentos a la hora de aprender conocimientos o realizar tareas en casa.
No tienen porque ser niños especialmente nerviosos, es más, pueden ser niños tranquilos, que sin embargo, van a un ritmo más lento porque se despistan y no prestan la suficiente atención. ¿Cómo podemos ayudarles?
1. Crea una rutina diaria: si desde pequeños trabajamos con los niños con rutinas tal y como se realiza en la escuela lograremos que sean capaces de estar más centrados y conscientes de lo que tienen que hacer y vendrá después. Así, por ejemplo, un niño puede levantarse y después saber que tiene que estirarlas sábanas, asearse, desayunar y vestirse, o que después de llegar del cole tiene que hacer las tareas y después irá al parque para ducharse antes de cenar, TODO SON HÁBITOS.
2. Animar los nuevos hábitos: al principio puede costar un mundo hacerse a las rutinas, pero sabemos que hacemos lo mejor para ellos. Entonces, ¿Cómo podemos involucrarles en los nuevos hábitos?, podemos crear/encontrar canciones para los buenos días o para recoger los juguetes después de jugar, podemos hablar en el desayuno de lo que nos espera a lo largo del día para que no les pille por sorpresa y a la noche podemos hablar de las actividades hechas en el día.
No decaigas si un día se revela contra lo que parecía logrado, todos tenemos días que despertamos más nerviosos, lo que hay que tener claro es que A LOS NIÑOS LES GUSTAN LAS RUTINAS, LES AYUDA A ORIENTARSE EN EL TIEMPO Y LES HACE SENTIRSE SEGUROS.
Pero si aún así tu hijo no se centra, se desespera y no sabes que hacer, CALMA, estos son algunos de los truquitos que usamos en el aula:
-Después de una actividad en la que ha permanecido mucho tiempo (10-20 min) sentado, haced algo más movido, déjale que camine, se estire, cante un poco (NADA DE TV), la capacidad de atención va acorde a la edad y es entrenable.
-Mantén una actitud positiva y alegre: Anímale a esforzarse, recompensa su iniciativa y dedicación, les encanta ver el orgullo en sus padres.
-Cuando se oponga proponle empezar juntos la actividad.
-Genera una expectativa cuando termine la tarea: no como premio, si no como algo que espera a que termine la tarea, como que toca ir al parque.
-Aprovecha algunos trabajos, como los artísticos, para colocarlos en sitios visibles de la casa y enseñarlo a otros miembros de la familia, de nuevo, el orgullo es una gran recompensa para ellos.
-Comienza por la tarea más difícil y termina con la sencilla, así aprovecharás el momento de mayor concentración y cuando esté más cansado la tarea será más fácil.
Comparar, exigir demasiado, preocuparme en exceso…
Las comparaciones entre compañeros, hermanos, primos… no son
buenas, cada niño/a aprender a su ritmo. No debo exigirle demasiado, corregir
sus errores de forma excesiva. Demostrarle mi preocupación ante sus errores.
Tampoco debo acabar sus frases o hablar por él/ella cuando le pregunten, ni
exigirle rapidez para contestar y menos aún cuando duda. He de evitar las
preguntas de respuesta de sí o no, para dejar que el niño se exprese con
libertad. Es importante que no emplee un habla infantizada ni con patrones
erróneos.
¿Qué debo hacer?
Jugar con el lenguaje, dejar que hable, escuchar
atentamente, leer cuentos, preguntar, disfrutar hablando, gesticular…
Completar sus producciones con expansiones, extensiones y
reformulaciones. Preguntarle por cosas que ha hecho, aunque ya conozcamos la
respuesta.
Adecúa tus expresiones al nivel del niño, frases sencillas
pero correctas. Cuéntale cuentos, pregúntale que ha pasado. Enséñale
vocabulario cuando señale objetos. Jugad con adivinanzas y canciones.
Para el día de hoy os traigo una colorida actividad donde podréis comprobar como los colores se convierten en gas.
Necesitaremos:
-Bicarbonato sódico
-Bandeja
-Espátula de cocina
-Palillos
-Vinagre
-Colorante de cocina
-Vasos
-Cuentagotas /Spray/ difusor
Coloca una buena cantidad de bicarbonato en una bandeja alta
y con ayuda de la espátula aplana la superficie. En los vasos vierte 1/3 de vinagre y en cada uno añade unas gotas de colorantes diferentes y mezcla con ayuda de los palitos.
Llega el momento de la explosión de color. Con tu
cuentagotas o la opción que hayas elegido succiona el vinagre de un color y reparte
a tu antojo por el bicarbonato de la bandeja, como si fuese un cuadro.
Y así
con todos los colores que tengas. Crea colores dentro de los que ya tenían,
espera y mira cómo se convierte en espuma de color.
Prueba a mezclar y echar de
nuevo un color para ver qué ocurre. ¡Tendrás una explosiva obra de arte!
En el post de hoy vamos a hablar de cuentos de amor. Siempre es buen momento para hablar y trabajar el AMOR, tanto en el cole como en casa.
Con un buen cuento puedes trabajar el amor a partir de la comprensión de los sentimientos, las emociones, las diferentes formas de relacionarte...
Por eso, hoy os traigo esta preciosa selección de cuentos que se pueden utilizar en el cercano San Valentín o para realizar diferentes actividades a lo largo del curso escolar.
1. ¿Qué es el amor?:es de Davide Cali y Anna Laura Cantone. En este cuento Emma intenta averiguar qué es el amor preguntando a todos los miembros de su familia. Ella espera una definición clara… pero esto es complicado.
2. Un amor de botón:Este cuento habla de la historia de amor de Enriqueta y Gabriel, dos personajes que unirá el destino gracias a la pérdida del botón de sus respectivos abrigos.
3.Te quiero casi siempre: Se trata de una historia de amor, ideal para pequeños y grandes. Una historia para aceptar las diferencias y valorarlas.
4. Te amo:Este cuento en un nuevo pop-up de David A. Carter. Está lleno de sorpresas para pequeños y mayores. Es toda una aventura adentrarse en sus páginas y descubrir los corazones escondidos entre las construcciones de papel de cada una de ellas. Un homenaje al amor y un entretenimiento inolvidable.
5. Adivina cuánto te quiero:Este cuento habla del amor que siente una madre y un hijo respectivamente. Un amor incondicional, infinito que no se puede medir. Porque este cuento trata de explicar que el amor, igual que otros sentimientos no se puede medir.
6. La máquina de fabricar besos: La máquina de fabricar besos es un tierno cuento infantil en el que el ingenio, la magia y el descubrimiento del amor son los protagonistas.
Los niños y niñas diagnosticados por
Trastorno del Espectro Autista (TEA) se caracterizan por presentar problemas en
las habilidades lingüísticas y en las relaciones sociales, además de presentar
conductas repetitivas.
Eljuego es una de las mejores herramientas
terapéuticas que tenemospara mejorar nuestro vínculo y relación
con ellos y aprender lenguaje y compartir actividades juntos. Sin embargo, el hecho de que los pequeños con autismo sean más retraídos que el resto de los niños, que tengan dificultades para comunicarse y que les resulte más difícil involucrarse en actividades que no despierten su interés hace que sean más selectivos con los juguetes.
Por eso, a la hora de elegir los juguetes, es importante que estos no solo llamen su atención sino que además estimulen su desarrollo.Los juguetes que estimulan los sentidos y las habilidades motoras pueden ser muy entretenidos para estos pequeños, así como aquellos que les permitan desarrollar sus habilidades de interacción social. También es fundamental que los juguetes no sean demasiado complejos ya que si los niños no entienden cómo funcionan perderán el interés por el juego. En estos casos, los juguetes sencillos, de abrir y cerrar, conectar y desconectar o de construcción suelen ser opciones muy acertadas.
Hoy os traemos algunos juegos y juguetes para trabajar con niños con TEA y
que os puedan servir como ejemplo para desarrollar el potencial de nuestros
pequeños.
·Atención conjunta. La atención conjunta
se produce cuando el niño y su interlocutor (adulto o niño), muestran interés
por la misma actividad u objeto y disfrutan con ello.
Por ejemplo, este juguete consiste en hinchar
el globo que lleva cada muñeco adherido en la espalda. Cuando el globo se va
deshinchando y expulsa el aire, estos pequeños dinosaurios salen corriendo.
Podéis hacer carreras para ver cual llega primero, o cual es el que recorre
mayor distancia, o seguir la trayectoria de forma visual o señalada con nuestro
dedo.
·Turnos. La espera de turnos es importante para
la comunicación, ya que esta se basa en la espera del receptor para recibir la
información del emisor. También es importante a nivel social, para compartir
juegos con sus iguales.
Pincha
el pirata es un juego estupendo para iniciar en la espera de turnos. Además,
también entrenamos la motricidad fina, la fuerza, e incluso podemos utilizarlo
para la discriminación de colores y para iniciarse en el conteo.
·Emociones. Muchas veces no
sabemos cómo trabajar el reconocimiento de emociones o las actividades que nos
ofrece el mercado a veces no son tan atractivas para nuestros pequeños. Una magnifica forma son los cuentos o capítulos de las series favoritas de
nuestros niños.
Mientras contamos nuestro cuento o vemos un capítulo podemos ir mostrando y
preguntando cómo se siente cada personaje en los diferentes momentos, y además,
el por qué de dicha emoción. De esta forma mostramos las diferentes emociones
dentro de un contexto.
Desarrollo emocional.“Las emociones son los hilos que mantienen unida la vida mental, definen quienes
somos desde el punto de vista de nuestra propia mente como desde el punto de vista
de otros.” (Miguel, 2006, p.173). El desarrollo emocional está vinculado con la comprensión de emociones y sentimientos pero también con la capacidad de expresarlos. Por eso, los peluches y muñecos sensoriales despiertan los sentidos pero también les calman y tranquilizan a los niño y ayudan a centrar su atención.
En concreto yo he trabajado con este modelo, se trata de un divertido conejo que avanza dando saltos, mueve sus orejas y hace ruidos muy divertidos como si fuera un conejo real, captando totalmente su atención.
·Dialogo social. Por último traemos algunos juguetes para trabajar con niños con TEA e iniciarlos en el
dialogo social. El dialogo social son todas aquellas normas sociales de
educación que oralizamos, como saludar, dar las gracias, permiso, despedirnos o
ciertas preguntas o frases que utilizamos con frecuencia en un entorno
determinado, como puede ser un restaurante o una tienda.
Con estos juguetes para trabajar con niños con TEA se adoptan diferentes
“roles” y por lo tanto los exponemos a diferentes situaciones comunicativas.
Por ejemplo conocer la carta de un restaurante “¿Qué tienen para comer?” o
pedir los diferentes alimentos en un mercado “necesito 1kg de patatas”, “¿desea
algo más?”…
Esperamos que os gusten todas nuestras ideas para pasar grandes momentos de
diversión y aprendizaje con los más peques.
¿Puede
ser amarillo un sonido? ¿Puede ser deprimente el tocar unos jeans? ¿Puede
provocarnos frío un olor? ¿Puede algo tener un sabor puntiagudo?
Sí, si somos sinestetas.
La sinestesia es una facultad poco común que tienen algunas personas,
que consiste en experimentar sensaciones de una modalidad sensorial particular
a partir de estímulos de otra modalidad distinta.
Debido a este fenómeno
psicofisiológico algunas personas pueden experimentar, por ejemplo, sensaciones en un determinado sentido (por
ejemplo, el oído) cuando se estimula otro (pongamos, el tacto) opueden ver formas geométricas de colores
cuando escuchan una canción.
Y no, no es fruto de su imaginación,
ni de un empacho de drogas. La sinestesia es descrita por los neurólogos como
una comunicación anómala entre áreas cerebrales, un “cruce de cables”, podría
decirse vulgarmente.Sin embargo, el cerebro de los sinestésicos se habría desarrollado de
forma diferente. El doctor Lutz Jaenke, de la Universidad de Zurich, analizó el
cerebro algunos sinestetas y encontró una serie de conexiones cerebrales
específicas y distintas a lo habitual entre sus áreas sensoriales auditivas,
visuales y gustativas.
Lo más común (en un porcentaje de
un 49%) es que se crucen los cables de los estímulos léxicos (letras, números o
palabras escritas) con los colores, de forma que el sinésteta léxico ve los
grafemas de un determinado color, siempre el mismo, independientemente del tono
en que esté impreso.
Por ejemplo, para algunos sinestetas la “a” siempre será azul y la palabra
“teléfono”, por ejemplo, siempre será amarilla, la lea donde la lea. Este tipo
de sinestesia la experimentaba el novelista Vladimir Nabokov, que protestaba
de pequeño porque los colores de su alfabeto de madera no correspondían con lo
que él percibía.
También es bastante frecuente (28%) que el sinesteta vea colores y formas
cuando escucha ciertos sonidos (sinestesia musical).
Por eso Frank Liszt le pedía a su orquesta que tocara “un poco más azul” o “no
tan rosa”, algo que lógicamente los músicos no acababan de comprender.
Hay otros tipos de sinestesia menos frecuentes, como los provocados por el
sabor (4%), el olor (4%), el dolor, el tacto o incluso las personas (3%).
Lo curioso, es que muchas de las personas sinestetas no saben que lo son porque
creen que todas las personas perciben el mundo de la misma forma, pasando
desapercibida esta capacidad, se dan cuenta, casi siempre por casualidad, de
que no es así. En mi caso, tampoco me había dado cuenta, hasta que un profesor me
‘desenmascaró’ en una actividad rutinaria en la facultad.
El hecho de que la psicología haya tardado en reaccionar ante este fenómeno ha
provocado que muchos sinestetas fueran diagnosticados como esquizofrénicos,
considerados drogadictos e incluso internados en hospitales psiquiátricos. Así
lo cuentan Matej Hochel y el profesor Emilio Gómez Milán en la tesis La
sinestesia: sentidos sin fronteras, texto al que pertenecen los datos
estadísticos citados anteriormente.
Gómez Milán, psicólogo, explica a El Confidencial que aunque la sinestesia
afecta sólo a un 0,05% de la población, existen “sinestesias culturales” que
percibimos todos, como la expresión amarillo chillón. “Pero posiblemente esto
sólo es una forma de hablar. Para ser una sinestesia verdadera, la persona al
ver el amarillo debería sentir un grito en su cabeza”, especifica.
Pero la mayoría de los sinestetas están contentos con su condición. Imagina acudir
a un concierto y no sólo escuchar la música, sino poder contemplarla. Así, cuando
oigo música, veo pequeños círculos o barras de luz verticales que se hacen más grandes
o más brillantes, o más doradas o plateadas, en las notas más altas y adquieren
un precioso e intenso azul en las más bajas”.
“Mi número favorito es el morado (7)”,
quienes conocen la condición se sonríen, y quienes no simplemente lo achacan a
un error gracioso, por algún motivo, el asunto se acostumbra a guardar en
secreto.
Un acercamiento a esta sensación para la gente de a pie puede ser el comienzo
de la película Fantasía, de Disney, un buen ejemplo de simulacro de sinestesia
musical, aunque también se puede conseguir consumiendo drogas como el LSD o incluso mediante hipnosis.
Y aunque hasta ahora os he mostrado un maravilloso mundo, como explica Gómez
Milán, y coincido con él en al menos en mi experiencia personal, los sinestetas también suelen ser
peores que el resto en matemáticas, dado que tienden a agrupar los números por
colores (la misma razón por la que tienen buena memoria), aunque insisto, que
repunto esto por darle alguna “desventaja”( aunque puedes escoger cien razones
más por las que se te atraganten las mates).
Por otro lado, resulta obvio que
este ‘colorido’ fenómeno potencia la creatividad de los sinestetas, de ahí que
haya una estrecha relación entre arte y sinestesia, ampliamente demostrada por
artistas como Kandinsky o Jimi
Hendrix.
RADIOHEAD, "ALL I NEED"
Personajes como Charles Baudelaire, Marcel Proust, Alexander Scriabin y Olivier
Messiaen, entre otros, poseían esta facultad. Tom Yorke, de Radiohead,
Arthur Rimbaud, o Eddie Van Halen, son otros sinestétas famosos.
Las famosas composiciones de Kandinsky eran, en
realidad, pinturas de sinfonías, la mayoría de autores rusos. Sus principios
estéticos son recogidos en su libro De lo espiritual en el arte, entre otros,
donde por ejemplo escribe que a pesar de su sonido externamente flojo, el
marrón produce un sonido interior poderoso.
COMPOSICIÓN 8, KANDINSKY
María José de Córdoba ha sido la directora de los tres Congresos
Internacionales de Sinestesia, Ciencia y Arte que se han celebrado en España.
Además es la directora de la Fundación Internacional Artecittà, cuyo objetivo
es encontrar sinestésicos y estudiar sus capacidades, dar a conocer los
hallazgos médicos y científicos sobre el fenómeno y servir como punto de
encuentro para artistas. Por supuesto, ella misma es sintesteta. Para María
José Alemania es azul, el lunes es blanco, el domingo amarillo y el punto (.),
verde oscuro.
Ella percibe el número 3 como femenino, y el 7 como masculino.
El primer congreso que trató el tema en todo el mundo se celebró en 2005 en un
pequeño pueblo andaluz, Cuevas de Almanzora. Tras él vendrían otros dos
exitosos congresos.
Tanto en Europa como en EE UU comienzan a surgir otros eventos relacionados con
la sinestesia, que poco a poco se va dando a conocer y va provocando una mayor
curiosidad en medicina y psicología.
**¿Quieres saber más?. Visita el siguiente video**
Este 2021 el invierno nos esta ofreciendo su cara más fría,
y desde mi ciudad, Salamanca, seguimos levantándonos con nieve y sobre todo
hielo todas las mañanas.
Por eso, hoy traigo una actividad divertidísima para hacer
en el cole o en casa, pintar copos de nieve. ¿Os apetece?
Necesitaremos:
-Impresión de dibujos de copos
-Cola blanca con dispensador fino
-Sal común
-Acuarelas
-Recipientes como vasitos
-Agua
-Pincel
Empezaremos repasando con cola blanca las siluetas de los
copos de nieve impresos. Tómate tu tiempo y no olvides unir bien las líneas.
A continuación añade con cuidado sal sobre los dibujos,
procura repartir bien y que no apelmace la cola, más bien ésta debe quedar
cubierta y empapada, así que te recomiendo que vayas esparciendo con la mano de
a pocos.
Una vez tengas todos los copos con sal espera unos minutos e
inclinando un poco el papel eliminarás el exceso de sal, dejando ver unos
hermosos copos de nieve que te costará distinguir de los reales.
Es momento de darles color.
Llena tus recipientes con un poco de agua y haz en cada uno
un color diferente, ¡arriésgate a mezclar!, estamos experimentando. Una vez
tengas ya tus colores, coge un pincel y empápalo del agua coloreada y a
pequeños toquecitos sobre los copos verás como estos van adquiriendo el color.
¡Es mágico!Puedesver como se difumina
y crea zonas con colores nuevos. Te encantará.