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viernes, 7 de octubre de 2022

Estrategias para vivir con TDAH en adultos

Para millones de adultos de todo el mundo, el trastorno por déficit de atención/hiperactividad, más conocido como TDAH, es un trastorno persistente que comienza en la infancia y se caracteriza por la falta de atención, la hiperactividad y la impulsividad, o una combinación de ellas. Lo que complica el diagnóstico es que el TDAH suele coincidir con otras enfermedades, como la ansiedad o el abuso de sustancias, y a veces se confunde con ellas.



Debido al constante flujo de comentarios negativos que reciben las personas con TDAH sobre su productividad, capacidad de organización y gestión del tiempo, algunas personas con este trastorno pueden tener una baja autoestima o sentirse inadecuadas. Pero más que un defecto personal intrínseco, el TDAH es tratable. Las investigaciones demuestran que las estrategias conductuales, junto con la medicación cuando es necesaria, pueden ayudar a las personas a mejorar su concentración y facilidad de funcionamiento en la vida diaria.


Sistemas de organización y priorización
Un sistema organizativo sencillo puede mejorar la concentración al proporcionar una forma de llevar un registro de las actividades importantes. Lo ideal es que el sistema se centre en una herramienta, como un cuaderno o una aplicación para el teléfono, suponiendo que el teléfono no distraiga demasiado. Desarrollar una rutina que incluya un programa diario, una lista de tareas pendientes actualizada regularmente y un calendario u agenda para recordar las citas puede proporcionar una base para construir la concentración y una sensación de control.
Con la lista de tareas pendientes, es fundamental dividir las tareas en partes manejables y luego priorizarlas. Muchos pacientes con TDAH se sienten motivados a cumplir primero con las tareas urgentes y sin importancia, como responder a las solicitudes de otros, porque el sentido de urgencia de otra persona parece más importante que sus propias necesidades. Además, hacer algo por otra persona puede conducir a una rápida retroalimentación positiva y proporcionar un bienvenido descanso de lo que puede ser una tarea estresante. 



Gestionar el entorno y limitar las distracciones
Es fundamental crear un entorno que favorezca la productividad, significa limitar las distracciones y poner barreras a la tentación. Utiliza bloqueadores de redes sociales mientras trabajas, e idealmente pon el teléfono y el ordenador en modo avión. Establece señales ambientales, como alarmas y recordatorios visuales, para controlar el tiempo y asegurarte de que te ciñes a tu prioridad.
Esperar a concentrarse en una tarea hasta justo antes de la fecha límite no sólo provoca estrés de última hora, sino que también tiene un efecto dominó sobre otras prioridades y necesidades vitales básicas, como comer y dormir. Esto puede remediarse con el “retraso de la distracción”, un método para mantenerse en la tarea que es especialmente útil para las tareas que se quieren evitar. El primer paso es designar un periodo de tiempo durante el cual puedas mantenerte concentrado. Por ejemplo, concéntrese en el trabajo durante 25 minutos y luego haga una pausa de cinco minutos antes de repetir el ciclo. Existen diferentes apps que te ayudarán a controlar estos tiempos, bloquear y te motivan a continuar concentrado, pero la que más utilizo yo es "Plantie", y por supuesto, la recomiendo.


Pon un temporizador y ten tu cuaderno cerca. Cuando empiece a realizar la tarea más difícil, es posible que descubra que otras actividades no relacionadas parecen de repente urgentes. En lugar de actuar sobre ellas, anota esas tareas en tu cuaderno, recuérdate que puedes hacerlas más tarde y vuelve al trabajo que tienes entre manos. Al final del periodo de concentración, mira lo que has anotado y decide si alguna de esas tareas requiere una acción inmediata. 


Redes de apoyo
Un sistema de apoyo es fundamental para seguir adelante con la tarea, tanto para rendir cuentas como para recibir ánimos. Tu red de apoyo puede incluir amigos y familiares, un terapeuta, terapia de grupo o un foro en línea para compartir objetivos y recibir comentarios.
Otra estrategia de apoyo eficaz es la duplicación del cuerpo. Esto significa trabajar, ya sea física o virtualmente, junto a alguien que conozcas y que también esté trabajando. 

En mi caso acostumbraba a ir a bibliotecas o cafeterías tranquilas donde la gente aprovechaba a leer. Si tu estudias en casa prueba en Spotyfi con listas de sonidos de biblioteca, ¡a mi me funciona genial la de la Biblioteca de Hogwarts!


La necesidad de dormir
Las personas con TDAH suelen tener problemas para irse a la cama a una hora determinada, y luego tienen problemas para conciliar el sueño. Y un gran número de pruebas indica que el sueño irregular puede perpetuar un ciclo de dificultades de atención.
Cumplir un horario para acostarse y levantarse a la misma hora todos los días forma parte de una buena estrategia de higiene del sueño. También lo es evitar el tabaco, la cafeína, las comidas copiosas y el alcohol a menos de un par de horas del sueño. Intente también no hacer la siesta en las ocho horas siguientes a su hora habitual de acostarse. Desarrolle formas de relajarse tranquilamente antes de acostarse. 
Cuando incorpores estas estrategias, empieza por las que sean más accesibles para ti. Aunque las personas con TDAH a menudo persiguen la novedad y les molesta la rutina, desarrollar una rutina vale la pena. Puede que descubra que, en lugar de correr para terminar en el último minuto, le sobra tiempo y se siente orgulloso de lo que ha hecho.







-Rob Rosenthal es Profesor Clínico Adjunto de Psiquiatría, Campus Médico Anschutz de la Universidad de Colorado




jueves, 29 de septiembre de 2022

Cosas que haces mal como estudiante y no lo sabías

No importa en que momento de tu formación te encuentres, estos consejos te van a ayudar, tómalos y ponlos en práctica: 


 1. Hacer sesiones de estudio eternas y sin descanso: no estás aprendiendo más, estás siendo menos eficiente.


2. Hacer resúmenes largos y tediosos: es un gasto innecesario de tiempo y energía, busca un buen método de estudio, hay muchos, y quédate con el que se adapte mejor a tí.



3. Estudiar releyendo solo tus apuntes: por eso no entiendes las cosas y olvidas a la semana. Busca bibliografía que complete tus apuntes, lee.


4. No atender en clase: si estás en el aula y no haces el esfuerzo por captar nada solo trabajarás el doble en casa, pierdes el tiempo y le faltas el respeto a tu profesor.


5. No participar en clase: te animo a que resuelvas tus dudas en el aula, te asegurarás de que todo queda comprendido correctamente, te ahorra trabajo en casa y aportarás. Olvídate de las opiniones, todo el mundo y no tiene que importarte.


6. No organizar tu estudio: es un error clásico con el que sufres innecesariamente. Aprende a organizarte para no dejar todo a última hora. Recurre a plannings, agendas... trabaja a diario y evita atracones finales que no aportan nada más que estrés, suspensos y dolor de cabeza.


7. Solo enfocarte en el estudio: no solo eres estudiante, crece, desarrolla tus habilidades deportivas, artísticas o sociales. Las notas no definen tu valor.





sábado, 17 de septiembre de 2022

La salud emocional de los niños

 Una de las principales preocupaciones de los padres hoy en día es la educación de sus hijos, pero en muchas ocasiones se olvidan de un aspecto imprescindible para el óptimo desarrollo del niño, la educación emocional.



Dar educación emocional  a un niño, es enseñarle a enfrentarse a los problemas que se presentan a la largo de su vida de una manera adecuada. Lo que va a tener beneficios no sólo en la infancia sino también en la edad adulta, adquiriendo herramientas imprescindibles para vivir en sociedad.

En los primeros años de vida, los niños poseen una importante plasticidad cerebral, por lo que es en esta etapa donde el aprendizaje es especialmente importante para el enriquecimiento y adecuado desarrollo tanto el área cognitiva como afectiva.

La inteligencia emocional consiste en disponer de habilidades que nos sirven tanto para reconocer nuestras emociones como las de los demás y gestionarlas adecuadamente.

Siempre se ha asociado el éxito a la inteligencia cognoscitiva, pero en los últimos años se sabe que dicha inteligencia no va directamente relacionado con resultados positivos académicamente y mucho menos a la felicidad. Para poder lograr dichos resultados es necesario un desarrollo emocional adecuado.

Una persona con inteligencia emocional tiene confianza en sus propias capacidades y mantiene relaciones satisfactorias con los demás, siempre comunicando adecuadamente lo que piensa y siente a la vez que tienen en cuanta las emociones y sentimientos de los otros. Tiene una autoestima alta, se siente motivado a afrontar desafíos y tiene recursos suficientes para solucionar conflictos.

Enseñar a los niños a reconocer y gestionar emociones, les permite incrementa la percepción de control sobre aquellos que les ocurre, lo que es fundamental para un adecuado desarrollo de su autoestima y autoconcepto. El compartir las emociones con los demás es fundamental para el desarrollo social de nuestros hijos. Las personas con una adecuada tolerancia a la frustración mantienen unas relaciones sociales más satisfactorias.

Para un niño el tener amigos es hacerle sentir parte de un grupo, recibir apoyo en los momentos que lo necesita, compartir experiencias, intereses, todo esto a su vez le ayuda a construir una adecuada imagen de sí mismo.

La manera más adecuada y divertida de educar en emociones a un niño,  es a través del juego,  que les permite ir incorporando recursos adecuados que luego generaliza en su vida cotidiana.

sábado, 22 de enero de 2022

El desarrollo de los niños durante los primeros años de vida. Señales de alerta

El desarrollo de los niños durante los primeros años de vida son muy importantes, donde se observa cómo van aprendiendo sobre si mismos y sobre su entorno. Pero algunas veces podemos encontrarnos algunas señales que pueden alarmarnos de que algo no va bien.




El desarrollo es la adquisición progresiva de funciones, destrezas y habilidades que el niño irá aprendiendo para poder interactuar con el entorno con el fin de adaptarse a él o modificarlo. Los hitos del desarrollo son comportamientos y destrezas físicas y cognitivas, observadas y descritas por numerosos profesionales, en los cuales nos referimos cuando necesitamos valorar si un niño está consiguiendo las metas del desarrollo necesarias para la normalidad.

Existen varias escalas de desarrollo, donde se incide en las diferentes etapas y edades, para observar que las conductas que refiere son adecuadas. Algunas de ellas son la escala de desarrollo de Battelle, escala McCarthy, escala de Bailey o escala de Gessell. En ellas, se describen los hitos de la psicomotricidad, la alimentación, el sueño, el lenguaje, la conducta, la atención y la regulación afectiva y relacional. Todo ello es importante para descartar cualquier anomalía que se pueda presentar durante el crecimiento del niño.

Hay que destacar que no todos los niños se desarrollan al mismo tiempo. Unos pueden adquirir hábitos más tempranamente que lo que indican los estudios, y otros algo más tardío, pero siempre se debe considerar estos hitos como referente.



Algunos de los hitos del desarrollo que podemos observar durante el crecimiento del niño (de manera general) son:

  • Recién nacido: se observan varios reflejos (de prensión, de la marcha, de búsqueda, etc.) que irán desapareciendo durante los primeros meses por su autorregulación. Se produce la succión y deglución de la leche por el pecho de la madre o el biberón, junto con la respuesta positiva a sonidos del ambiente y el contacto físico.
  • 3 meses: su motricidad gruesa va desarrollándose, llegando a elevar la cabeza cuando está en decúbito prono (boca abajo) o mueve los brazos y las piernas con fuerza. En la motricidad fina abre y cierra las manos, agarra y sacude objetos y se lleva la mano a la boca. Es más expresivo y comienza a sonreír socialmente. Comienza a hacer gorjeos y presta atención a las voces de su alrededor.
  • 7 meses: realiza gateo y se levanta sobre manos y rodillas. Va adquiriendo el control cefálico. Puede coger un objeto con una mano y llevárselo a la boca. Disfruta de los juegos sociales, y reacciona a las emociones de otras personas. Reacciona cuando dicen su nombre, cuando se le dice no, y va adquiriendo más sonidos del habla.
  • 1 año: camina 2 o 3 pasos cogido de la mano o apoyándose en los muebles, se sienta y se levanta solo. Empieza a adquirir la pinza (coger objetos con el cierre de índice y pulgar), pone y saca objetos de un recipiente. Repite sonidos de los adultos, va adquiriendo un repertorio de palabras como mama o papa, hace gestos de si y no.
  • 2 años: corre y camina, puede patear una pelota. Hace garabatos, construye con cubos. Imita el comportamiento de otros, es más independiente, juega con su imaginación. Señala objetos y dice su nombre, usa frases sencillas.
  • 3 años: sube y baja escaleras, pedalea en triciclo. Puede esperar turno de juego, expresa muchas emociones. Sigue órdenes sencillas. Usa pronombres y algunos plurales.
  • 4 años: comienza a copiar letras mayúsculas, usa tijeras. Se viste y se desviste. Juega a papas y mamas. Su lenguaje es más avanzado.


lunes, 2 de agosto de 2021

MÉTODO POMODORO PARA ESTUDIANTES

La técnica Pomodoro fue creada en los años 80 por Francesco Cirillo porque vio la necesidad de encontrar un método de estudio en el que pudiese gestionar y administrar el tiempo que dedicaba a cada tarea. 

Es básicamente una herramienta de gestión y organización del tiempo que dedicamos a cada tarea, bien sea a lo largo de la jornada laboral o durante el tiempo que dedicamos al estudio. El éxito de esta técnica de estudio es que hace más llevadera la tarea que tenemos entre manos y además nos permite saber el tiempo real que nos lleva cada cosa, llegando a ser más conscientes de cómo empleamos nuestro tiempo. Por este motivo la técnica de Pomodoro nos propone estructurar el tiempo de estudio en espacios de tiempo cortos pero de alta intensidad, seguidos por pequeños descansos que harán que tu tarea sea mucho más llevadera. 

¿PERO COMO FUNCIONA?

Para comenzar a aplicar la técnica de Pomodoro, lo primero que debes hacer es prepararte para una desconexión real y total de tu entorno. Nada de mails, mensajes o llamadas. Durante el tiempo que dediques a estudiar con este método no puedes tener ningún tipo de distracción. Ten en cuenta que su éxito está basado precisamente en la intensidad del tiempo que vas a dedicar al estudio.

Una vez hayas conseguir aislarte del mundanal ruido, debes tener claras las tareas que vas a llevar a cabo. Para eso necesitas haber realizado previamente una lista de las tareas que debes hacer durante esa jornada: estudiar un determinado tema, redactar un informe o lo que sea. En la lista de tareas tienes que establecer la importancia y prioridad que tiene cada tarea, utilizando una numeración (1, 2, 3…), un código de colores,…

Ahora que ya tienes claro a qué vas a dedicar tu tiempo, debes contar con un reloj o aplicación que cronometre el tiempo. Programa el cronómetro en periodos de 25 minutos, los cuales dedicarás a estudiar o trabajar, tras los cuales dejarás 5 minutos de descanso. A cada uno de estos periodos de 25 minutos se llama Pomodoro.

Tras 4 pomodoros de 25 minutos debes dar paso a un descanso prolongado, de 20 o 30 minutos. Esto es de gran importancia, ya que te ayudará a desconectar de la tarea que estabas haciendo y te permitirá despejar tu mente. Durante este descanso es muy importante desconectar de verdad, por eso hay que aprovechar ese rato para dar un paseo, tomar un café o charlar con un amigo. Debes evitar saturarte con lo que estás haciendo, por lo que estos descansos prolongados son esenciales para poder dar el máximo rendimiento cuando vuelvas a sentarte.


¡EN RESUMEN!

Para usar el Método Pomodoro tienes que seguir los siguientes pasos:

  1. Identifica en una lista las tareas y priorizarlas.
  2. Pon en marcha el temporizador 25 minutos (un pomodoro) y deja un descanso de 5 minutos cuando acabes.
  3. Realiza la tarea que te hayas marcado de forma intensiva y sin distracciones de ningún tipo.
  4. Cada 4 pomodoros descansa 20 o 30 minutos de verdad, dejando de pensar en la actividad anterior en la medida de lo posible.



¿CÓMO APLICAR EL MÉTODO POMODORO PARA ESTUDIAR?

Aunque el método Pomodoro es perfecto para muchos tipos de tareas de estudio no está nada recomendado para otras, así que lo mejor es que aclaremos cómo y cuándo debes aplicar la técnica Pomodoro. 

Como antes hemos comentado, la técnica de Pomodoro combina periodos de tiempo de trabajo muy intenso con descansos. Esto significa que depende de qué tareas debas hacer es recomendable utilizarla o no. Por ejemplo, esta técnica es perfecta para estudiar materias densas, que requieren mucho tiempo de estudio (los típicos tochos, vamos). Derecho romano, Filosofía o Historia son candidatas perfectas para emplear la técnica de Pomodoro. También es un método perfecto para estudiar oposiciones ya que requieren de horas y horas sentados tras una mesa para poder asimilar bien lo que estás estudiando.

¿En qué casos no es recomendable utilizar la técnica Pomodoro? Esta técnica de estudio no es recomendable con actividades creativas: trabajos en equipo, tormentas de ideas, diseños… Todo lo que tenga que ver con la creatividad está reñido con el tiempo. 

¿Te sigues preguntando cómo puede el método de Pomodoro ayudarte en tus estudios? Pues de muchas maneras, pero sobre todo debes pensar que el método Pomodoro es una forma estupenda de aumentar tu productividad

miércoles, 7 de abril de 2021

TÚ Y YO

                                                                             TÚ Y YO




Durante toda la escolarización debemos cuidar tanto la educación academica del niño como su inteligencia emocional.
Debemos enseñar a los niños que para poder conocer a los demás, tenemos que empezar conociéndonos a nosotros mismos.
En esta actividad, los alumnos tendrán que describir cómo son y cómo piensan que son sus compañeros.

En el siguiente documento encontrareis una actividad para trabajar este tema en el aula.
El archivo está en formato pdf. Para verlo, necesitas disponer del programa .

http://www.profes.net/rep_documentos/Recursos_Primaria/RPIE%20Expr.%20Senti.%20%20Así_soy_yo.PDF

miércoles, 10 de marzo de 2021

TRASTORNOS DEL LENGUAJE: DISLEXIA

La dislexia es un trastorno del aprendizaje que supone la dificultad para leer a raíz de problemas para identificar los sonidos del habla y para conocer cómo estos se relacionan con las letras y las palabras (decodificación). La dislexia, que también se denomina «dificultad de lectura», afecta zonas del cerebro que procesan el lenguaje.

Para hacer una clasificación de la dislexia, deberíamos hablar de dos tipos: adquirida y evolutiva.

  1. Adquirida: aparece a causa de una lesión cerebral concreta.
  2. Evolutiva: no hay una lesión cerebral concreta que la haya producido. Es la más frecuente en el ámbito escolar.

Asimismo, otra posible clasificación según los síntomas predominantes del paciente es:

  1. Fonológica o indirecta: se trata del mal funcionamiento de la ruta fonológica. El niño hace una lectura visual y deduce en vez de leer. Por ejemplo, puede leer “casa” en vez de “caso” o “lobo” en vez de “lopo”. Los niños con este tipo de dislexia pueden leer las palabras familiares, pero les resulta difícil leer palabras desconocidas, palabras largas o pseudopalabras.
  2. Superficial: el trastorno se encuentra en el funcionamiento visual, leen utilizando la ruta fonológica. Los niños que la padecen no tendrán problemas a la hora de leer palabras regulares, pero sí a la hora de leer palabras irregulares, por ejemplo, del inglés. Asimismo la velocidad lectora de estos niños disminuye cuando aumenta la longitud de las palabras, cometen errores de omisión, adición o sustitución de letras y suelen confundir palabra homófonas (un ejemplo sería abría o habría).
  3. Mixta o profunda: Están dañados dos procesos de lectura, el fonológico y visual. Provoca que se cometan errores semánticos. 


Las personas con dislexia tienen una inteligencia normal y no está relacionado con dificultades en la visión. La mayor parte de los niños con dislexia pueden tener éxito en la escuela con la ayuda de un tutor o de un programa de enseñanza especializado, jamás olvidando el apoyo emocional.

Debemos tener claro que no es una enfermedad, y por tanto no tiene cura, la evaluación e intervención tempranas producen los mejores resultados. En ocasiones la dislexia no se diagnostica durante años y permanece sin identificarse hasta la edad adulta, pero nunca es tarde para buscar ayuda. 

Los signos de la dislexia pueden ser difíciles de reconocer antes de que tu hijo comience a ir a la escuela, pero hay algunas señales tempranas que pueden indicar un problema. Una vez que el niño alcanza la edad escolar, es posible que el maestro de tu hijo sea el primero en notar el problema. La gravedad varía, pero la afección suele volverse más evidente cuando el niño comienza a aprender a leer.

Los signos que indican que un niño pequeño podría estar en riesgo de tener dislexia comprenden:

-Tardar en comenzar a hablar

-Aprender palabras nuevas a un ritmo lento

-Problemas para formar palabras adecuadamente, como invertir los sonidos de las palabras o confundir palabras que suenan de forma parecida

-Problemas para recordar o decir el nombre de las letras, los números y los colores

-Dificultad para aprender canciones infantiles o jugar juegos de rima

Una vez que tu hijo esté en la escuela, es posible que los signos y síntomas de la dislexia se hagan más visibles, entre ellos:

-Un nivel de lectura muy por debajo del que se espera para la edad

-Problemas para procesar y comprender lo que escucha

-Dificultad para encontrar la palabra correcta o formular respuestas a preguntas

-Problemas para recordar secuencias de cosas

-Dificultad para ver (y ocasionalmente escuchar) similitudes y diferencias entre letras y palabras

-Incapacidad para pronunciar una palabra desconocida

-Dificultad para deletrear

-Tardar más tiempo del habitual en completar tareas que conllevan leer o escribir

-Evitar actividades que conllevan leer

La dislexia tiende a ser hereditaria, parece estar relacionada con ciertos genes que afectan la forma en la que el cerebro procesa la lectura y el lenguaje, y con factores de riesgo presentes en el entorno, aunque todavía no hay estudios suficientes que lo confirmen.


Ejercicios para dislexia


1. Formando palabras 

El niño con dislexia debe seleccionar cada letra en el orden correspondiente para formar una palabra. Trabajará  el vocabulario, la heminegligencia y la memoria de trabajo.

2. Discriminación visual de una palabra real

El objetivo de este ejercicio es que el niño consiga discriminar dentro de un grupo de palabras cuál existe realmente.

Ej. ¿Cuál de las siguientes palabras existen “brado”, “Bravo”, “brano o “cravo”?

3. Discriminación de palabras y pseudopalabras

En este caso se trata de identificar una palabra o pseudopalabra entre un conjunto de ellas. En este caso presento un ejemplo de un ejercicio para dislexia de NeuronUP en formato papel. Es útil para trabajar la atención selectiva y la discriminación.


4. Encontrar letras en palabras

En esta actividad hay que encontrar las palabras que tengan las letras indicadas. Es un ejercicio útil para que las personas con dislexia comiencen a discriminar letras y trabajen la atención selectiva. Ej. NIEVE   TIENDA   CARTEL  PLANTA

5. Letras desordenadas

Esta actividad consiste en ordenar las letras para formar una palabra. Trabaja el vocabulario y la memoria de trabajo.

miércoles, 3 de marzo de 2021

¿Cómo lograr que tu hijo ponga atención?

Hay niños que se distraen con un ruido, una luz o con sus propios pensamientos. Les cuesta concentrarse y esto hace que vayan más lentos a la hora de aprender conocimientos o realizar tareas en casa. 


No tienen porque ser niños especialmente nerviosos, es más, pueden ser niños tranquilos, que sin embargo, van a un ritmo más lento porque se despistan y no prestan la suficiente atención. ¿Cómo podemos ayudarles?

1. Crea una rutina diaria: si desde pequeños trabajamos con los niños con rutinas tal y como se realiza en la escuela lograremos que sean capaces de estar más centrados y conscientes de lo que tienen que hacer y vendrá después. Así, por ejemplo, un niño puede levantarse y después saber que tiene que estirarlas sábanas, asearse, desayunar y vestirse, o que después de llegar del cole tiene que hacer las tareas y después irá al parque para ducharse antes de cenar, TODO SON HÁBITOS.

2. Animar los nuevos hábitos: al principio puede costar un mundo hacerse a las rutinas, pero sabemos que hacemos lo mejor para ellos. Entonces, ¿Cómo podemos involucrarles en los nuevos hábitos?, podemos crear/encontrar canciones para los buenos días o para recoger los juguetes después de jugar, podemos hablar en el desayuno de lo que nos espera a lo largo del día para que no les pille por sorpresa y a la noche podemos hablar de las actividades hechas en el día.


No decaigas si un día se revela contra lo que parecía logrado, todos tenemos días que despertamos más nerviosos, lo que hay que tener claro es que A LOS NIÑOS LES GUSTAN LAS RUTINAS, LES AYUDA A ORIENTARSE EN EL TIEMPO Y LES HACE SENTIRSE SEGUROS.

Pero si aún así tu hijo no se centra, se desespera y no sabes que hacer, CALMA, estos son algunos de los truquitos que usamos en el aula: 

-Después de una actividad en la que ha permanecido mucho tiempo (10-20 min) sentado, haced algo más movido, déjale que camine, se estire, cante un poco (NADA DE TV), la capacidad de atención va acorde a la edad y es entrenable.

-Mantén una actitud positiva y alegre: Anímale a esforzarse, recompensa su iniciativa y dedicación, les encanta ver el orgullo en sus padres.

-Cuando se oponga proponle empezar juntos la actividad.

-Genera una expectativa cuando termine la tarea: no como premio, si no como algo que espera a que termine la tarea, como que toca ir al parque.

-Aprovecha algunos trabajos, como los artísticos, para colocarlos en sitios visibles de la casa y enseñarlo a otros miembros de la familia, de nuevo, el orgullo es una gran recompensa para ellos.

-Comienza por la tarea más difícil y termina con la sencilla, así aprovecharás el momento de mayor concentración y cuando esté más cansado la tarea será más fácil.



miércoles, 24 de febrero de 2021

Estimulación del lenguaje: orientaciones a familias

¿Qué debo evitar?

Comparar, exigir demasiado, preocuparme en exceso…

Las comparaciones entre compañeros, hermanos, primos… no son buenas, cada niño/a aprender a su ritmo. No debo exigirle demasiado, corregir sus errores de forma excesiva. Demostrarle mi preocupación ante sus errores. Tampoco debo acabar sus frases o hablar por él/ella cuando le pregunten, ni exigirle rapidez para contestar y menos aún cuando duda. He de evitar las preguntas de respuesta de sí o no, para dejar que el niño se exprese con libertad. Es importante que no emplee un habla infantizada ni con patrones erróneos.

 


¿Qué debo hacer?

Jugar con el lenguaje, dejar que hable, escuchar atentamente, leer cuentos, preguntar, disfrutar hablando, gesticular…

Completar sus producciones con expansiones, extensiones y reformulaciones. Preguntarle por cosas que ha hecho, aunque ya conozcamos la respuesta.

Adecúa tus expresiones al nivel del niño, frases sencillas pero correctas. Cuéntale cuentos, pregúntale que ha pasado. Enséñale vocabulario cuando señale objetos. Jugad con adivinanzas y canciones.





miércoles, 3 de febrero de 2021

JUGUETES PARA TRABAJAR CON NIÑOS/AS DEL ESPECTRO AUTISTA

 

Los niños y niñas diagnosticados por Trastorno del Espectro Autista (TEA) se caracterizan por presentar problemas en las habilidades lingüísticas y en las relaciones sociales, además de presentar conductas repetitivas. 

El juego es una de las mejores herramientas terapéuticas que tenemos para mejorar nuestro vínculo y relación con ellos y aprender lenguaje y compartir actividades juntos. Sin embargo, el hecho de que los pequeños con autismo sean más retraídos que el resto de los niños, que tengan dificultades para comunicarse y que les resulte más difícil involucrarse en actividades que no despierten su interés hace que sean más selectivos con los juguetes.

Por eso, a la hora de elegir los juguetes, es importante que estos no solo llamen su atención sino que además estimulen su desarrollo. Los juguetes que estimulan los sentidos y las habilidades motoras pueden ser muy entretenidos para estos pequeños, así como aquellos que les permitan desarrollar sus habilidades de interacción social. También es fundamental que los juguetes no sean demasiado complejos ya que si los niños no entienden cómo funcionan perderán el interés por el juego. En estos casos, los juguetes sencillos, de abrir y cerrar, conectar y desconectar o de construcción suelen ser opciones muy acertadas.

Hoy os traemos algunos juegos y juguetes para trabajar con niños con TEA y que os puedan servir como ejemplo para desarrollar el potencial de nuestros pequeños.

·         Atención conjunta. La atención conjunta se produce cuando el niño y su interlocutor (adulto o niño), muestran interés por la misma actividad u objeto y disfrutan con ello.

Por ejemplo, este juguete consiste en hinchar el globo que lleva cada muñeco adherido en la espalda. Cuando el globo se va deshinchando y expulsa el aire, estos pequeños dinosaurios salen corriendo. Podéis hacer carreras para ver cual llega primero, o cual es el que recorre mayor distancia, o seguir la trayectoria de forma visual o señalada con nuestro dedo.


·         Turnos. La espera de turnos es importante para la comunicación, ya que esta se basa en la espera del receptor para recibir la información del emisor. También es importante a nivel social, para compartir juegos con sus iguales.

Pincha el pirata es un juego estupendo para iniciar en la espera de turnos. Además, también entrenamos la motricidad fina, la fuerza, e incluso podemos utilizarlo para la discriminación de colores y para iniciarse en el conteo.



·         Emociones. Muchas veces no sabemos cómo trabajar el reconocimiento de emociones o las actividades que nos ofrece el mercado a veces no son tan atractivas para nuestros pequeños. Una magnifica forma son los cuentos o capítulos de las series favoritas de nuestros niños.

Mientras contamos nuestro cuento o vemos un capítulo podemos ir mostrando y preguntando cómo se siente cada personaje en los diferentes momentos, y además, el por qué de dicha emoción. De esta forma mostramos las diferentes emociones dentro de un contexto.


Desarrollo emocional. “Las emociones son los hilos que mantienen unida la vida mental, definen quienes somos desde el punto de vista de nuestra propia mente como desde el punto de vista de otros.” (Miguel, 2006, p.173).  El desarrollo emocional está vinculado con la comprensión de emociones y sentimientos pero también con la capacidad de expresarlos. Por eso, los peluches y muñecos sensoriales despiertan los sentidos pero también les calman y tranquilizan a los niño y ayudan a centrar su atención.
En concreto yo he trabajado con este modelo, se trata de un divertido conejo que avanza dando saltos, mueve sus orejas y hace ruidos muy divertidos como si fuera un conejo real, captando totalmente su atención. 



·         Dialogo social. Por último traemos algunos juguetes para trabajar con niños con TEA e iniciarlos en el dialogo social. El dialogo social son todas aquellas normas sociales de educación que oralizamos, como saludar, dar las gracias, permiso, despedirnos o ciertas preguntas o frases que utilizamos con frecuencia en un entorno determinado, como puede ser un restaurante o una tienda.

                                 

Con estos juguetes para trabajar con niños con TEA se adoptan diferentes “roles” y por lo tanto los exponemos a diferentes situaciones comunicativas. Por ejemplo conocer la carta de un restaurante “¿Qué tienen para comer?” o pedir los diferentes alimentos en un mercado “necesito 1kg de patatas”, “¿desea algo más?”…



Esperamos que os gusten todas nuestras ideas para pasar grandes momentos de diversión y aprendizaje con los más peques.